Alicia Ortega Caicedo2026-03-242026-03-24201810.32719/13900102.2018.44.10https://doi.org/10.32719/13900102.2018.44.10https://andeanlibrary.org/handle/123456789/99957Citaciones: 6La novela de la escritora ecuatoriana Mónica Ojeda, Nefando (2016), centra el interés de una reflexión acerca de las posibilidades de nombrar y narrar experiencias corporales extremas, cuando de una infancia vulnerada se trata. Interesa también reconocer en la novela una línea de pensamiento en torno a la escritura, la violencia y el dolor de los demás. Escribir, perturbar, renombrar, obscenizar son verbos que coinciden en el horizonte de un campo semántico que busca poner en crisis nociones asumidas respecto a la infancia y la familia. Cómo decir lo que no puede decirse es una pregunta que activa la escritura de Nefando.esHumanitiesArtPhilosophyNefando de Mónica Ojeda Franco. La infancia tiene una voz baja y un vocabulario impreciso: Escribir, perturbar, decir lo indeciblearticle