"Qui tacet consentire videtur". La importancia de una antigua regla canónica en el juicio contra Tomás Moro

dc.contributor.authorHernán Corral Talciani
dc.coverage.spatialBolivia
dc.date.accessioned2026-03-22T17:12:06Z
dc.date.available2026-03-22T17:12:06Z
dc.date.issued2015
dc.description.abstractEste trabajo estudia la invocación del adagio Qui tacet, consentire videtur que hizo Tomás Moro para defenderse de uno de los cargos contenidos en el indictmen que lo llevó a juicio. Por el examen de las fuentes del proceso se puede inferir que la alegación tuvo lugar, aunque existen diferencias sobre el origen del adagio mencionado por Moro. Al indagar la historia de la máxima se observa que proviene del Derecho Canónico: fue consagrada en el Libro Sexto de las Decretales por Dino de Mugelano, quien generalizó algunos precedentes contenidos en el Digesto y la práctica eclesiástica. La regla pasaría luego al Derecho común medieval y al antiguo Derecho inglés. Por ello, las diferentes versiones del proceso pueden considerarse correctas aunque aludan a fuentes distintas del adagio. La invocación de Moro no fue sólo retórica sino jurídica en tres diferentes modos. El alegato basado en la máxima resultó efectivo: el cargo relativo al silencio no malicioso no fue mantenido por los acusadores.
dc.identifier.doi10.15581/016.51.2596
dc.identifier.urihttps://doi.org/10.15581/016.51.2596
dc.identifier.urihttps://andeanlibrary.org/handle/123456789/62767
dc.language.isoes
dc.publisherUniversidad de Navarra, Servicio de Publicaciones
dc.relation.ispartofIus Canonicum
dc.sourceUniversidad de Los Andes
dc.subjectHumanities
dc.subjectPhilosophy
dc.title"Qui tacet consentire videtur". La importancia de una antigua regla canónica en el juicio contra Tomás Moro
dc.typearticle

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