Bitácora: 68

dc.contributor.authorPelayo Pérez
dc.coverage.spatialBolivia
dc.date.accessioned2026-03-22T18:54:36Z
dc.date.available2026-03-22T18:54:36Z
dc.date.issued2023
dc.description.abstractEn 1968 leíamos a Sartre y a Camus y, entre nosotros, Unamuno y Ortega se mezclaban con la poesía de Miguel Hernández o Blas de Otero, y las películas de Bergman. Vivir en la periferia, entonces, tenía limitaciones que el tiempo no subsana. Internet es hoy una posibilidad, cierto, pero también encubre, mistifica, mantiene a la conciencias individuales en su atomicidad sedente. Es su función ideológica y política, mientras se incrementan aquellas limitaciones. Aquella periferia tenía, al menos, la excusa de la ‘dictadura’. Eran tiempos de lecturas frenéticas y de emociones intensas pero «vacías», sin horizontes ni concepto. Había otras ciudades, otros jóvenes, incluso entre nosotros. Había ya quienes se agrupaban, quienes leían a Marx, quienes viajaban y, sobre todo, quienes sufrían.
dc.identifier.doi10.57027/eikasia.18.508
dc.identifier.urihttps://doi.org/10.57027/eikasia.18.508
dc.identifier.urihttps://andeanlibrary.org/handle/123456789/72918
dc.language.isoes
dc.relation.ispartofEikasía Revista de Filosofía
dc.sourceUniversidad Mayor de San Andrés
dc.subjectHumanities
dc.subjectPhilosophy
dc.subjectArt
dc.titleBitácora: 68
dc.typearticle

Files