La ciencia de los expertos. La Sociedad de Ciencias Naturales del Instituto de La Salle: entre política y religión (1913-1930)
Abstract
Hacia el mes de febrero de 1912 Nicholas Seiler, conocido entre la Comunidad de Hermanos Cristianos como el Hermano Apolinar Maria, conformo la Sociedad de Ciencias Naturales del Instituto de la Salle, integrada por un grupo de neofitos en ciencias naturales dispuestos a completar la clasificacion de las especies nacionales, iniciada anos atras por los ilustrados criollos y espanoles [1] . En tal iniciativa contribuyeron algunos estudiantes, hermanos y profesores de la institucion lasallista, quienes acordaron reuniones periodicas de discusion cientifica en torno a la fauna y flora colombiana. Para regular el funcionamiento de la sociedad, se hizo necesario fijar una serie de normas que determinaron las formas de ingreso y los aportes economicos de los socios. Tales procesos de seleccion dotaron a la sociedad de un caracter de distincion y exclusividad que posibilito la legitimacion de su autoridad cientifica en el pais. En esa medida, el presente articulo mostrara los mecanismos a traves de los cuales el grupo, convocado por el Hermano Apolinar, formalizo sus actividades bajo la forma de una sociedad cientifica, moldeada a la luz del modelo europeo, de manera que se definiera a nivel local como un patron de practica cientifica frente a las demas regiones del pais. Se empezara con la descripcion de los procesos de estandarizacion de los estatutos que rigieron las practicas de la misma; en seguida se evidenciaran las formas de exteriorizacion de la autoridad cientifica de los socios desde el otorgamiento de distinciones visibles; finalmente se visualizaran los discursos auto reflexivos que permiten comprender la imagen del proyecto enarbolado por los Hermanos Cristianos, en sus propias palabras. Asi, una lectura localizada de la Sociedad de Ciencias Naturales del Instituto de La Salle me permitira entender la coincidencia entre el proyecto cientifico de la comunidad religiosa con los fines nacionales, desde el uso de saberes expertos que permitieran el conocimiento y explotacion tanto de la poblacion como de los recursos nacionales. La ciencia, la politica y la religion seran entendidas, de este modo, desde el mismo haz de relaciones de poder que cristalizan la intencion de unos de gobernar a otros. [1] Sin duda alguna, la pretension de ordenamiento a traves del modelo taxonomico de ciencias naturales no es exclusiva de la sociedad cientifica de los Hermanos Cristianos, desde el siglo XVII es notorio este interes de clasificar la naturaleza desde parametros objetivos y estandarizados.