El empleo y secuelas de la emergencia sanitaria periodo 2018 a 2022: caso INE
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Facultad de Ciencias Económicas y Financieras
Abstract
El documento evalúa el impacto de la pandemia de COVID-19 en el mercado laboral boliviano, enfocándose en el Instituto Nacional de Estadística (INE) y utilizando datos de la Encuesta Continua de Empleo (ECE) y la Encuesta de Hogares (EH). El estudio se delimita temporalmente periodos 2018 a 2022, permitiendo una comparación antes, durante y después de la pandemia, y espacialmente a nivel nacional, en el ámbito del área urbana. El marco teórico aborda las principales teorías del empleo y desempleo, la definición de economía laboral, emergencia sanitaria según la OMS y conceptos clave como fuerza de trabajo potencial, empleo formal e informal. Se destaca el rol del INE como productor de estadísticas oficiales del país, con la misión de generar información para la toma de decisiones en políticas públicas. La investigación adopta una metodología deductiva, de lo general a lo específico, y se define como cuantitativa. Con la pandemia el INE adapta sus operaciones, implementando el teletrabajo y modificando la recolección de datos hacia entrevistas telefónicas. Si bien esto permitió dar continuidad en la producción de estadísticas, se reconocen limitaciones como problemas de conexión y cambios en los números de contacto que afectaron la calidad de los datos. El estudio revela un deterioro significativo del empleo como consecuencia de la pandemia, sumado a la desaceleración económica previa. La tasa de participación económica (TPE) disminuyó drásticamente durante la cuarentena, llegando a niveles inferiores al 60% de la población en edad de trabajar. El desempleo aumentó, alcanzando un pico de 11.6% en julio de 2020, y aunque mostró signos de recuperación, se mantuvo en niveles elevados. Se destaca que los empleos informales son menos estables, y que sectores como la construcción, restaurantes, transporte y comercio fueron los más afectados. Las Encuestas de Hogares de 2020 y 2021 incluyeron preguntas sobre defunciones por COVID-19, pero se identificó un subregistro debido al escepticismo de la población y a las limitaciones en la recolección de datos telefónicos. La falta de precisión en estos datos compromete la evaluación del impacto real de la pandemia en términos de mortalidad. En cuanto a la estructura del empleo, se destaca la predominancia de la informalidad y la disminución de empleos formales, con un crecimiento del autoempleo como mecanismo de subsistencia. Los datos de la ECE permitieron evaluar los cambios en las categorías ocupacionales y la movilidad laboral durante la crisis. Las conclusiones resaltan la utilidad de las encuestas como herramientas de monitoreo, pero también señalan la necesidad de mejorar la recolección de datos y el análisis, en particular abordando el escepticismo de la población. Se recomienda fomentar la cultura estadística e implementar estrategias digitales integrales para aumentar la transparencia, mejorar la comunicación con la población y garantizar la calidad y fiabilidad de los datos estadísticos, es importante la colaboración de la ciudadanía para la obtención de información precisa.