La práctica odontológica en el adulto mayor debe realizarse con valores deontológicos.
Abstract
Una conclusión del trabajo sobre la bioética como disciplina, de Bermeo de Rubi y Pardo Herrera, señala que “Se debe apelar al deber ético de ser solidarios con quien lo necesita, en procura de servir compasiva y competentemente, brindando al paciente la asistencia basada en el amor y la confianza que este valor moral puede lograr”. El adulto mayor en Venezuela, es considerado cualquier persona que tenga 60 años o más. A esta edad se han acumulado las secuelas del cuidado o no de su salud bucal, y las condiciones en las que se encuentran los tejidos duros y blandos, En la restauración de las estructuras dentales o rehabilitaciones bucales están a la orden del día un sinfín de biomateriales, que la Inteligencia Artificial (IA), los señala como “una sustancia, ya sea de origen natural o sintético, diseñada para interactuar con los sistemas biológicos, especialmente en el cuerpo humano, con fines terapéuticos, diagnósticos o de ingeniería”. Ante el contexto del tratamiento odontológico para el adulto mayor, está la conveniencia de realizar maniobras clínicas complejas, que aun estando sustentadas por la investigación científica y tecnológicamente al alcance de la práctica odontológica, deben proporcionarse con las condiciones de salud sistémicas y psicológicas del paciente de edad avanzada. Torres-Quintana y Romo señalan que “La elección y demanda del tratamiento rehabilitador por parte del paciente, deben equilibrarse con las obligaciones profesionales para el "no daño" y "beneficio". El primer deber moral que asume el odontólogo es "hacer el bien" a sus pacientes, específicamente en el área de la salud bucal. Por lo que, frente a un caso clínico dependerá tanto de la técnica como de la ética”.